El rector apela al Gobierno regional para alcanzar los 160 millones de euros que salvarían a la UCLM del ajuste

La previsión presupuestaria no cubre las nóminas

El rector -centro- compareció para exponer las necesidades de financiación de la UCLM

Ciento sesenta millones de euros es el presupuesto mínimo que necesita la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) para funcionar “con normalidad” durante el próximo año. Así lo ha avanzado hoy el rector, Miguel Ángel Collado, quien ha insistido en que los ciento cuarenta millones consignados en el proyecto de Ley de Presupuestos Regionales ni tan siquiera cubren el capítulo de personal, por lo que la Universidad se vería obligada a adoptar un “gravísimo” plan de ajuste en el caso de que el Ejecutivo no revierta la situación.

El rector de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Miguel Ángel Collado, ha situado esta mañana la línea roja de la supervivencia de la institución en ciento sesenta millones de euros. Son veinte menos de los consignados en el proyecto de presupuestos regionales y no cubrirían el capítulo más sensible de la Universidad, el de personal, por lo que Collado ha apelado a la responsabilidad del Gobierno regional, a su “lealtad” y a la necesidad de que “cumplan con sus compromisos” consignando una dotación adecuada a la Universidad.

El rector ha realizado estas manifestaciones en una rueda de prensa celebrada en el Rectorado, en Ciudad Real, un día después del Consejo de Gobierno extraordinario que acordó la adopción de un plan de ajuste de veinte millones de euros en caso de que la Junta de Comunidades no cambie su previsión presupuestaria. Este plan de ajuste, que Collado ha calificado de “gravísimo”, se aplicaría de forma progresiva en función del desajuste final entre las necesidades de funcionamiento real de la UCLM y la subvención nominativa concedida. En cualquier caso, afectaría a las becas y ayudas al estudio, programas de movilidad, obras e incluso a la propia plantilla.

“Nos encontramos con 140 millones de euros, que son totalmente insuficientes –ha dicho el rector-, porque esa cifra no cubre las nóminas. Tenemos autorizados unos 148,5 millones de euros para gastos de personal, que podrían llegar a 151 millones si se cumplen las previsiones del Gobierno de España de subir el sueldo de los funcionarios un 1.5 %” para el próximo año”.

El rector ha expresado también su malestar por el trato del Gobierno regional a la institución y que ha concretado en dos actuaciones concretas: la inclusión de medidas de fiscalización económica por parte del propio Ejecutivo y su política de hechos consumados en el diseño presupuestario, sin negociar ni informar a la institución académica antes de la remisión del anteproyecto al Consejo Consultivo. Respecto al primer asunto, Miguel Ángel Collado ha recordado que la UCLM “está sometida a dos organismos de control financiero, el del Consejo Social y el del Tribunal de Cuentas”, y considera que el nuevo mecanismo vulnera su autonomía. “No somos una dirección general de la Junta”, ha puntualizado.

En cuanto al proceso previo a la aprobación de los presupuestos, el rector ha relatado el rosario de reuniones y encuentros que han mantenido los responsables de la UCLM con los representantes del Gobierno de Castilla-La Mancha desde hace meses, aportando documentación que justificaba sus demandas económicas e, incluso, presentando una senda financiera condicionada al cumplimiento de objetivos de calidad por parte de la Universidad.

Respecto al futuro inmediato, el Equipo de Gobierno de la UCLM ha iniciado encuentros con los representantes de los distintos sectores la comunidad universitaria, desde estudiantes, a organizaciones sindicales, pasando por el personal docente e investigador, con el objetivo de comunicarles la realidad financiera de la Universidad y las medidas que podrían articularse si esta no se corrige a tiempo. “Nos encontramos en una situación gravísima –ha manifestado el rector- que si no se soluciona antes del 24 de noviembre [plazo en el que finaliza el período de enmiendas de los presupuestos] nos abocaría al plan de ajuste”.