El papa recibe al profesor de la UCLM Luis Arroyo, presidente de la Sociedad Internacional de Defensa Social

Responsables de las asociaciones científicas penales trasladan al pontífice el trabajo que realizan en defensa de la abolición de la pena de muerte

El profesor de la UCLM Luis Arroyo junto con el papa Francisco

El catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Luis Arroyo Zapatero, en calidad de presidente de la Sociedad Internacional de Defensa Social fue recibido en la Santa Sede por el papa Francisco. Junto a él se encontraban los responsables de la Asociación Internacional de Derecho Penal, la Sociedad Internacional de Criminología, la Fundación Internacional Penal y Penitenciaria, la Sociedad Mundial de Victimología y la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología. El papa se interesó por la labor que realizan estas sociedades en defensa de la abolición de la pena de muerte, la cual condenó.

El papa Francisco recibió en audiencia privada a los presidentes de las mayores sociedades científicas internacionales en materia penal. La delegación estuvo integrada por el catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Castilla-La Mancha, rector emérito de la institución y director del Instituto de Derecho Penal y Europeo, Luis Arroyo Zapatero, presidente de la Sociedad Internacional de Defensa Social; y sus homónimos en la Asociación Internacional de Derecho Penal, la Sociedad Internacional de Criminología, la Fundación Internacional Penal y Penitenciaria y la Sociedad Mundial de Victimología, John Vervaele, Emilio Viano, Phillip Rapoza y Marc S. Groenhuijsen, por este orden; así como por el secretario ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología Raúl Zaffaroni.

Durante el encuentro, los responsables de las sociedades cuyo trabajo investigador se centra en temas de índole jurídico, criminológico, social y económico y penitenciario, trasladaron al santo padre la labor que las mismas realizan en pro de la abolición de la pena de muerte. Igualmente, el sumo pontífice supo de la preocupación de las citadas asociaciones por la situación actual en las cárceles latinoamericanas, así como en algunos países europeos, en las que hay sobrepoblación penitenciaria.

En su discurso, el papa se manifestó severamente contra la pena de muerte y la prisión perpetua, a la que definió “pena encubierta”. También llamó la atención sobre las ejecuciones extrajudiciales que se comenten en casi todos los países. En el ambiente flotaba el recuerdo de los universitarios asesinados por policías en México, que evocó Raúl Zaffaroni en su intervención en nombre de Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología. Asimismo, el papa recordó la grave situación de hacinamiento y humillación de los presos de numerosas cárceles del mundo y llamó a la solidaridad con las víctimas de delito, sin incurrir en el punitivismo que se impulsa desde determinadas políticas y algunos medios de comunicación.

Ésta es la primera vez en la historia que un papa recibe a los presidentes de las sociedades científicas internacionales en materia penal. Con motivo de ella, el catedrático de la UCLM entregó al papa un ejemplar de El Quijote de La Mancha editado por la institución académica y el libro Francisco de Goya: contra la crueldad del sistema penal y la pena de muerte, del que es autor.