Una investigadora de la UCLM desarrolla un método electroquímico novedoso en la agricultura

El trabajo, en el que colabora la Universidad de Oxford, se enmarca en una línea de investigación del Departamento de Química-Física

Imagen del trabajo

La investigadora de la Escuela de Ingenieros Industriales de Albacete María Isabel González Sánchez ha desarrollado una metodología electroquímica, a través de la iontoforesis, que permite por primera vez medir in situ la hormona ácido salicílico directamente en plantas sin necesidad de realizar un extracto vegetal. Este trabajo ha sido realizado en colaboración con el Laboratorio de Electroquímica de la Universidad de Oxford, gracias a una ayuda postdoctoral otorgada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El trabajo se enmarca en la línea de investigación Físicoquímica Aplicada que se lleva a cabo en el Instituto Botánico.

La hormona ácido salicílico está involucrada en multitud de procesos en los organismos vegetales, tales como su crecimiento, desarrollo, respuesta inmune, floración, germinación y respuesta frente al estrés oxidativo, explica la investigadora, quien añade que mediante la técnica iontoforesis inversa, se ha podido determinar el nivel de esta hormona en el interior de las hojas de Ocimum basilicum de forma mínimamente invasiva.

Esta metodología consiste en la aplicación de una corriente del orden de miliamperios sobre una hoja de una planta viva intacta, “que hace posible el transporte de los compuestos ionizables hacia fuera de la hoja, permitiendo su análisis electroquímico mediante un electrodo serigrafiado modificado con nanotubos de carbono”,-señala.

La iontoforesis es una técnica electroquímica que ha sido utilizada previamente para la administración de fármacos y para la medida no invasiva de glucosa en sangre, pero nunca se había utilizado para la extracción de compuestos químicos en plantas, continúa Isabel González, quien además sostiene que este método tiene un gran potencial en la cuantificación de distintos compuestos ionizables importantes en las plantas, “para así poder estudiar su metabolismo, e incluso, podría aplicarse en la agricultura para un mejor control de los cultivos”.

El trabajo ha sido publicado en la revista Chemical Communications.