Un estudio de la UCLM propone un nuevo criterio de asignación de emisiones del comercio internacional

Contaminación by Gabriel Villena. CC. BY 2.0

Los investigadores Luis Antonio López, María Ángeles Cadarso, Jorge Enrique Zafrilla y Guadalupe Arce, miembros del grupo GEAR (Global Energy and Environmental Economics Analysis Research Group) uno de los grupos agregados al Campus de Excelencia Internacional CYTEMA de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), han realizado un trabajo científico titulado: “Assessing the implications on air pollution of an alternative control-based criterion”. En este trabajo, los investigadores de la UCLM proponen un criterio alternativo para la asignación de las emisiones del comercio internacional basado en el control que las empresas mantienen sobre sus suministradores, que en muchos casos se sitúan a miles de kilómetros de distancia y en países con legislaciones medioambientales más laxas. Este estudio ha sido publicado en la prestigiosa revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)’, que ocupa la cuarta posición en el ranking de ciencias multidisciplinares.

Este trabajo responde a otro artículo publicado en la misma revista por Lin et al. (2014) en el cual se concluye que la deslocalización de las empresas estadounidenses hacia China tuvo un efecto positivo global en la salud pública de los estados del este de Estados Unidos a expensas de un empeoramiento de la calidad del aire en China y en el oeste de EEUU por el transporte de las emisiones por la atmósfera. “La inclusión de los nuevos y mayores niveles de emisiones obtenidos bajo el criterio del control aumenta la responsabilidad medioambiental de las empresas de Estados Unidos y amplía las posibilidades de mitigación al ser los agentes con mayor nivel de renta los que tienen que soportar los costes de mitigación”,-afirman los investigadores.

Según se recoge en la investigación, la adopción del nuevo criterio propuesto en los acuerdos internacionales de mitigación del cambio climático tendría consecuencias beneficiosas en materia de política medioambiental, “porque responde a preguntas como: ¿quién es responsable de aquellas tabletas diseñadas en Estados Unidos, cuya producción se fragmenta a escala planetaria, se fabrican o ensamblan en China y por último se consumen, por ejemplo, en Europa? De esta forma serían las empresas (estadounidenses en este caso), que toman esas decisiones de deslocalización, las que se responsabilizarían de dichas emisiones a través de la aplicación de las medidas adecuadas en Estados Unidos”,- indican.

Dicho criterio de responsabilidad favorecería la firma de estos acuerdos por los países emergentes y menos desarrollados al transferir parte de su responsabilidad medioambiental a las empresas de los países ricos.