La UCLM lamenta el fallecimiento de Francisco Luzón, doctor “honoris causa” y presidente de su Consejo Social durante doce años

El economista conquense se convirtió en un símbolo de la lucha contra la ELA

Francisco Luzón, durante su investidura como "honoris causa", con el exrector Ernesto Martínez Ataz © Gabinete de Comunicación UCLM

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) lamenta el fallecimiento del economista y banquero Francisco Luzón López, presidente del Consejo Social de la institución académica entre 1996 y 2008 y doctor «honoris causa» por esta misma universidad en 2011.

El que fuera presidente del Consejo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y doctor honoris causa, Francisco Luzón, ha fallecido este miércoles a los 73 años. La UCLM lamenta la pérdida de una persona muy estrechamente vinculada a esta universidad y que colaboró activamente en su consolidación desde el órgano de representación de la sociedad en la institución académica.

Nacido en El Cañavate, Cuenca, en 1948, Francisco Luzón fue economista y banquero y participó en la modernización de la banca española y latinoamericana en los últimos treinta años y promovió plataformas educativas como Universia. 

Fue investido doctor honoris causa por la Universidad regional el 21 de junio de 2011 en un acto celebrado en el Campus de Albacete y presidido por el exrector Ernesto Martínez Ataz. La laudatio correspondió al profesor de la Facultad de Económicas y Empresariales de Albacete Ángel Tejada, quien aludió a la generación de Luzón como la que “hizo posible todas las transformaciones experimentadas en nuestro país en sus diferentes ámbitos: social, económico, político y cultural, que nos llevó de una España del subdesarrollo y aislamiento, a una España democrática integrada en Europa”.

El propio Francisco Luzón se refirió a esa transformación en su discurso, que tituló “El viaje es la recompensa” y en la que habló del camino que tuvo que abrirse de forma personal y profesional en la España “pobre y entristecida” que le tocó vivir. Como parte de ese viaje vital, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que padecía desde octubre de 2013. Descanse en paz.