La Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, dirigida por la profesora Beatriz Larraz, ha presentado este miércoles en Toledo su balance de 2025 y las líneas de trabajo previstas para 2026. El acto, que ha reunido a miembros del equipo investigador y representantes de entidades colaboradoras, ha destacado la importancia de la investigación científica y del apoyo de la sociedad civil en la defensa del río.
Durante su intervención, Larraz ha subrayado la necesidad de poner el foco en los avances logrados en los últimos años. “Conocemos los grandes retos a los que se enfrenta el río Tajo, a los que lleva enfrentándose 50 años, y que todavía siguen presentes entre nosotros. Sin embargo, me gustaría poner el foco solo en los problemas, sino más bien en lo que hemos avanzado”, afirmó.
La profesora destacó el papel de la Red del Tajo y de la ciudadanía organizada en la consecución de resoluciones judiciales relevantes, con el respaldo técnico de la cátedra. Desde el punto de vista científico, recordó que el diagnóstico sobre el estado del río está realizado desde hace años. “Se sabe perfectamente qué es lo que hay que hacer para solucionar el problema”, indicó. No obstante, advirtió de la lentitud en la aplicación de las medidas previstas y apeló a una mayor coordinación institucional para acelerar su ejecución.
En su balance, repasó el marco normativo derivado de la Directiva Marco del Agua y las sentencias del Tribunal Supremo que obligan a garantizar caudales ecológicos y a cumplir los objetivos ambientales en zonas protegidas. La cátedra ha contribuido a estos procesos mediante informes periciales y análisis económicos, en colaboración con personal investigador de la UCLM y de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Entre los retos pendientes, Larraz citó la revisión de las reglas de explotación del Trasvase Tajo-Segura y la necesidad de adaptar su funcionamiento a los objetivos ambientales. También abordó la eliminación de barreras obsoletas y la participación en el programa Ecohydrology de la UNESCO, que incluye al Tajo como sitio de demostración.
La contaminación y el retraso en la ejecución del programa de medidas del plan hidrológico centraron otra parte de la exposición. Según los datos presentados, en los dos primeros ciclos de planificación solo se ejecutó el 16,7 % de la inversión prevista. En el ciclo actual, el grado de ejecución sigue siendo bajo, especialmente en depuración.
El equipo interdisciplinar, integrado por cerca de cuarenta investigadores e investigadoras, mantiene además proyectos sobre recuperación fluvial comparada, análisis de beneficios sociales y ambientales asociados al buen estado ecológico y estudios apoyados en imágenes satelitales. La cátedra impulsa también actividades de divulgación científica, jornadas técnicas y colaboración con medios de comunicación para trasladar conocimiento riguroso a la ciudadanía.
La directora agradeció el respaldo de la Fundación Soliss y el compromiso del equipo investigador. “La clave está en ejecutar las medidas previstas. Si no se aplican, no hay soluciones”, concluyó.

