Científicos del IREC identifican la mejor estrategia para administrar tratamientos sanitarios al ciervo silvestre por vía oral

La aplicación se realiza mediante el uso de cebos alimenticios

Ejemplar de ciervo común. © Jorge Martínez Huelves, Intef

Científicos del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) -centro mixto de investigación dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), la Junta de Comunidades y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas- identifican la estrategia más efectiva para administrar tratamientos orales de carácter sanitario a las poblaciones silvestres de ciervo ibérico mediante el uso de cebos alimenticios.

El uso de cebos alimenticios como vehículos para administrar diversos tratamientos sanitarios es de los más efectivos para resolver diversos conflictos sanitarios, económicos y de conservación generados por la expansión de la población de ciervos. El reto está en diseñar la estrategia más adecuada para que la aplicación de los cebos en condiciones reales de campo sea verdaderamente efectiva, es decir, para que la especie diana los acepte (los consuma), recibiendo así el tratamiento que contienen. Este fue el objetivo planteado en su investigación por los miembros del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del IREC.

Los resultados, publicados en la revista European Journal of Wildlife Research, muestran que, si bien los cebos de pienso y melaza resultaron ser los más apetecibles para los ciervos, los cebos de alfalfa fueron los más específicos para esta especie de ungulado silvestre. De hecho, los ciervos llegaron a consumir hasta el 94% de los cebos de este tipo durante el verano. Por el contrario, los cebos de pienso y melaza fueron más atractivos para otras especies de fauna, como el zorro, el jabalí o los córvidos, por lo que su uso podría generar interferencias en la administración de los tratamientos destinados a los ciervos.

El estudio también revela que el uso de comederos selectivos de ciervo reduce la interferencia de especies no diana y facilita el tratamiento de machos, hembras o gabatos de forma específica cuando es necesario. Finalmente, pone de manifiesto que la liberación de los cebos de alfalfa en el suelo en verano resulta un buen método con alta especificidad para ciervo (y otros rumiantes si estos están presentes, como gamo, corzo o muflón) y con alta tasa de consumo de los cebos.

Todo apunta a que los cebos de alfalfa liberados en verano son lo suficientemente atractivos y específicos para constituir la base de una estrategia segura y eficaz destinada a administrar vacunas y otros tratamientos orales a las poblaciones silvestres de ciervo en ambientes mediterráneos.