Ofrecen las directrices para la nueva iniciativa europea sobre diplomacia tecnológica y resolución de conflictos

Recogidas en la Declaración de Toledo

Asistentes a la inauguración. © UCLM

Los participantes en el Seminario sobre Inteligencia Artificial, Diplomacia Tecnológica y Resolución de Conflictos, celebrado en Toledo el pasado mes de junio, han resumido en diez directrices los elementos constituyentes para una nueva iniciativa europea al respecto. Entre los firmantes, a título particular, se encuentran los profesores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Juan Ramón de Páramo, Susana de la Sierra y Juan Luis Manfredi.

Los firmantes de la Declaración de Toledo señalan que la iniciativa debe tener como valor central la generación de confianza entre todas las partes interesadas y que aspira a construir comunidades multidisciplinarias con un compromiso real de contribuir eficazmente a resolver los problemas existentes y anticipar los riesgos futuros.

Por otra parte, la iniciativa promoverá el importante papel del registro y documentación del patrimonio cultural y debería basarse en el concepto de espacios de datos y conocimiento como nuevos bienes globales, incluido el libre flujo de datos públicos, privados y personales.

La inteligencia artificial (IA) puede utilizarse en tantas etapas apropiadas de la resolución de conflictos como sea necesario, como por ejemplo para analizar sistemáticamente los flujos de información y los contextos de los conflictos o construir y preservar la reputación, entre otras. Los valores de la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos serán los pilares de la iniciativa junto con los conceptos de cibermediación, soberanía digital y autonomía estratégica.

Las capacidades, el conocimiento social, la educación y la gobernanza de la diplomacia tecnológica y la IA en particular son los criterios más exigentes al discutir cuestiones abiertas sobre la gobernanza del panorama digital a nivel global. La iniciativa contribuirá al debate sobre la promoción de un conjunto de normas armonizadas y la convergencia de enfoques y prácticas normativas en la mediación y resolución de conflictos.

Los expertos afirman también que la experimentación con tecnologías particulares de gran potencial “parece ser necesaria y debe basarse en el respeto de la seguridad, la dignidad y la equidad humanas”. La IA puede aportar nuevas herramientas para la mediación y la resolución de conflictos, pero se debe tener en cuenta que “esta pertenece a un entorno híbrido novedoso que por una parte es físico y, por otra, virtual”, con lo que se hace necesario “investigar estas implicaciones”.

Finalmente, los firmantes recomiendan establecer un grupo de trabajo interdisciplinario y con la participación de múltiples actores para poner en marcha la iniciativa, aprovechando la experiencia de la política, la investigación y la práctica, y definiendo tanto un enfoque experimental práctico utilizando las tecnologías más avanzadas como un diálogo más amplio sobre un marco de actuación a nivel teórico y metodológico, con debates de casos y difusión a alto nivel en eventos y foros científicos y políticos.