La UCLM lamenta la muerte del catedrático emérito Miguel Panadero, un hombre vinculado a la institución desde que se creó

Fue vicerrector de Investigación y presidente del Consejo Social, entre otras responsabilidades

El profesor Miguel Panadero Moya © Gabinete de Comunicación UCLM

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) lamenta el fallecimiento del catedrático emérito de Geografía Humana Miguel Panadero Moya, un hombre vinculado a la institución académica desde sus orígenes y en la que ha desempeñado distintas responsabilidades, como la de ser su primer vicerrector de Investigación (1985-1988).

El catedrático emérito de Geografía Humana de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Miguel Panadero Moya ha fallecido la pasada madrugada en Albacete. La institución académica lamenta la pérdida de un hombre indisolublemente ligado a su historia como vicepresidente de la Comisión Gestora y primer vicerrector de Investigación de la Universidad regional, entre 1985 y 1988.

Panadero Moya compatibilizó una fértil carrera docente e investigadora con sus responsabilidades de gestión en prácticamente todas las esferas de la educación superior: fue director del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio, decano de la Facultad de Humanidades albaceteña entre 2004 y 2008 y presidente del Consejo Social de la UCLM (2012/2014). Además, fue el fundador y máximo responsable del Centro de Estudios Territoriales Iberoamericanos (CETI), especializado en analizar las características del territorio de Castilla-La Mancha y los procesos urbano-regionales que afectan a Iberoamérica.

Quien también fuera director general de Universidades del Gobierno regional recibió el homenaje de la UCLM y de sus compañeros con la obra “Las escalas de la Geografía: Del mundo al lugar”, un libro homenaje publicado en 2010 que pretendía reconocer la dedicación de Panadero Moya a la Universidad regional, a la que ya entonces llevaba un cuarto de siglo vinculado. En la presentación de la obra, rodeado de amigos y compañeros como Francisco Cebrián, Félix Pillet, José Carpio Martín o el por entonces vicerrector Antonio Roncero, Miguel Panadero se confesó “contento y feliz”. “Soy una persona muy afortunada tras estos cincuenta años de trabajo, que he llevado sin ningún esfuerzo y que seguiré haciendo siempre que la salud me lo permita y con la ayuda de todos”, manifestó.