La Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas de la UCLM reconoce el trabajo de su primer catedrático, Ernesto Martínez Ataz

El claustro de profesores del centro y los rectores de la institución le agradecen su compromiso y dedicación con la vida universitaria

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La Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el Campus de Ciudad Real ha brindado hoy un entrañable homenaje a su profesor de Química Física Ernesto Martínez Ataz, jubilado hace dos años. Sus compañeros han reconocido a un hombre donde el “esfuerzo”, la “dedicación” y su “capacidad” han sido sus máximas en las tres etapas que ha cultivado durante su vida universitaria: la docente, la investigadora y la de gestión. Desde hoy, quien fuera su primer catedrático da nombre al salón de actos de la Facultad de Químicas y su fotografía ocupa el elemento número uno, el hidrógeno, de la nueva tabla periódica instalada en el centro, y que será completada con el paso de los años con la imagen del resto de profesores que se vayan jubilando.

El catedrático de Química Física de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Ernesto Martínez Ataz ha recibido el reconocimiento, el cariño y el aplauso de sus compañeros de la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas en el Campus de Ciudad Real durante el acto homenaje que el centro le ha brindado con motivo de su jubilación, hace ya dos años, tras toda una dilatada trayectoria académica dedicada a la docencia, la investigación y la gestión.

Martínez Ataz llegó a la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas en 1988, convirtiéndose así en su primer catedrático. Desde entonces siempre ha estado vinculado a ella, incluso durante su etapa de rector entre los años 2003 a 2011 cuando “te debías a todos”. Ahora, más aún si cabe, el “pater”, -a como él se han referido cariñosamente-, permanecerá por siempre en la memoria del centro al dar nombre a su salón de actos y tener el honor de ocupar el elemento número uno, el hidrógeno, de la nueva tabla periódica que se ha inaugurado.

Hoy el profesor emérito Martínez Ataz se mostraba agradecido y emocionado por las muestras de afecto y cariño recibidas a lo largo del acto en el que recordó su llegada a Ciudad Real y la acogida que le brindaron sus compañeros de Facultad, a quienes ha reconocido su “tolerancia y comprensión”. “Logramos trabajar juntos en el diseño de la Facultad de Químicas y de las infraestructuras necesarias. Nos costó mucho que nos reconocieran. Había una idea, un proyecto, una ilusión personal y colectiva. Teníamos ánimo de mejora y superación. Voluntad de ser y estar y, creo, que lo conseguimos”, ha afirmado.

En 1992 ‘dio el salto’ al Rectorado, como vicerrector de Profesorado, de la mano de Luis Arroyo, de quien “he aprendido mucho”; y once años después cogería sus riendas con el propósito de “hacer una buena Universidad” y “proporcionar a La Mancha la oportunidad que no había tenido en el pasado de formación superior universitaria de calidad, que pudiera servir al progreso de sus gentes y del conocimiento”. En esos veinte años de gestión, su proyecto más importante fue la captación de talento para la implantación de nuevas titulaciones, logrando, según ha dicho Martínez Ataz, “la mayor incorporación de talento a una universidad pública en la historia de las universidades españolas”.

En este día, el profesor Martínez Ataz ha reafirmado también la importancia de la investigación científica como compromiso con la Ciencia, pero también “con la verdad y con la vida”; y ha considerado que la posición del científico “en búsqueda de la verdad, basándose en conocimientos firmes, partiendo de hipótesis creíbles y usando la razón, debería ser ejemplo y referente de nuestra sociedad”.

Dese la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, su decano, Manuel Andrés Rodrigo, ha señalado que el centro no podía dejar a un lado este homenaje, aplazado de forma obligada en el tiempo por la pandemia de la COVID-19, para reconocer la labor de un hombre que “aporta el valor de la capacidad de transmitir la energía del conocimiento”, y que fue la semilla para hacer de la Facultad un “centro de excelencia” y de la UCLM una “universidad internacional”. “Tu esfuerzo, dedicación y capacidad te ha hecho estar muy por encima de la media”, ha aseverado Rodrigo instantes previos a la entrega de la placa conmemorativa del hidrógeno.

«Te debemos mucho»

“Esfuerzo, trabajo, compromiso, dedicación y eficacia en la gestión” son cualidades de Martínez Ataz que también ha subrayado el rector de la UCLM, Julián Garde, y por las que “todos los que pertenecemos a esta Universidad estaremos en deuda contigo”. De ahí la necesidad de este día para reconocer los “relevantes méritos” de quien durante sus ochos años al frente de la UCLM adaptó las titulaciones al Espacio Europeo de Educación Superior, mejoró la oferta académica y las infraestructuras de la institución y potenció sus líneas de investigación, todo ello, ha indicado Garde, sin olvidar, su apuesta por la captación de talento, pues desde “la firme convicción de que la esencia de la Universidad es su capital humano supiste atraer a la UCLM a los mejores recursos humanos”.

A estas líneas estratégicas de la gestión de Martínez Ataz, el rector ha sumado su apuesta para que la UCLM fuera “un referente social, al servicio de la región” y su “responsabilidad”, “pensando siempre en el futuro de nuestra universidad», ejerciendo “con mucho sentido común e intentando buscar el consenso y la participación de todos”. Por todo ello, ha insistido Julián Garde, “te debemos y te deberemos mucho” y “corresponde a los gestores universitarios recordarlo para que no se olvide”.

El acto también ha reunido a los exrectores Luis Arroyo y Miguel Ángel Collado, quienes han destacado la entrega del “maestro” Martínez Ataz al “liderazgo universitario” y su “excelente legado académico” reflejado en la propia Facultad de Químicas. Igualmente, han tomado la palabra numerosos compañeros de centro como José Albaladejo, Enrique Díez, Antonio de Lucas o Ana Briones, entre otros, quienes han resaltado las cualidades humanas y profesionales del homenajeado.