Investigadores del IREC proponen la incentivación del barbecho para la recuperación de las aves esteparias

El estudio realizado por R. Tarjuelo, A. Margalida y F. Mougeot defiende que la nueva PAC estimule esa práctica

Barbecho. © Rocío Tarjuelo

Investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) en el Campus de Ciudad Real han revisado la pérdida histórica de barbechos y las oportunidades que ofrece la nueva Política Agraria Común (PAC) para incentivar el manejo extensivo del barbecho como medida para fomentar la conservación de la biodiversidad en ambientes agrícolas, especialmente para la recuperación de las aves esteparias.

La incorporación del manejo extensivo del barbecho a la nueva Política Agraria Común (PAC) a través de los pagos a los agricultores podría contribuir a promover la conservación de la biodiversidad en ambientes agrícolas, especialmente la de las aves esteparias. Esta es la conclusión a la que han llegado un grupo de investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), -centro mixto de investigación dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), la Junta de Comunidades y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas-, quienes han revisado la pérdida histórica de los terrenos agrícolas que se dejan sin sembrar para permitir la recuperación de los nutrientes del suelo a través de las diferentes reformas de la PAC, así como las oportunidades que deberían incorporarse en la nueva Política y que permitirían garantizar el futuro de las aves esteparias.

El estudio, realizado por los investigadores Rocío Tarjuelo, Antoni Margalida y Francois Mougeot, refleja que las sucesivas reformas de la PAC a lo largo de su historia han influido notoriamente sobre la superficie de terreno agrícola que los agricultores han destinado al barbecho, especialmente a partir de 2008, cuando se eliminó la obligatoriedad de mantener una fracción de la tierra arable en barbecho. A nivel comunitario, esto supuso una reducción del barbecho superior al 30 por ciento entre 2010 y 2017.

También muestra que tras su reforma de 2014 (la vigente hasta la actualidad), en la que la PAC impulsó la obligatoriedad de mantener un 5 por ciento de la superficie agrícola como ‘Superficie de Interés Ecológico (SIE)’ –esto es, zonas que deben ser gestionadas por los agricultores para salvaguardar y promover la biodiversidad–, los agricultores han preferido optar por tipos de SIE más productivos para ellos pero menos ventajosos para la conservación de la biodiversidad, como los cultivos fijadores de nitrógeno y los cultivos intermedios. Esto indica que las medidas de esta última reforma de la PAC para fomentar la biodiversidad han resultado ser insuficientes para incentivar que los agricultores se decanten por las SIE más interesantes para la conservación de la biodiversidad, como el barbecho.

La nueva PAC, que actualmente está siendo debatida para su implantación después de 2020, debería apostar con mayor firmeza por promover las medidas más eficaces para la protección de la biodiversidad, pero teniendo en cuenta los intereses de los agricultores. En este sentido, los autores de esta revisión científica proponen que se incentiven los barbechos y que se promueva su gestión extensiva a través de pagos a los agricultores financiados con los nuevos “eco-esquemas”, una nueva herramienta que premia a los agricultores que voluntariamente adoptan prácticas adicionales beneficiosas para el medio ambiente y la biodiversidad. En su opinión, una gestión extensiva del barbecho consistente en la aplicación del laboreo o el picado una o dos veces previamente a la época reproductora de las aves, generaría una estructura de la vegetación adecuada para las aves esteparias a la vez que permitiría a los agricultores controlar el crecimiento desmesurado de plantas arvenses.

La incorporación del manejo extensivo del barbecho a la nueva PAC podría ser una medida bien recibida por los agricultores que contribuiría a promover la conservación de la biodiversidad en ambientes agrícolas. En este sentido, la gestión extensiva de los barbechos podría introducir un cambio de paradigma en la percepción que los agricultores tienen de los barbechos como una fase improductiva dentro del ciclo agrícola, de modo que podría contribuir a reconciliar la agricultura y la conservación de la biodiversidad.