Una investigación de la UCLM permite conocer los beneficios de la Pedagogía Hospitalaria

El trabajo se ha desarrollado durante diez años con una metodología descriptiva, en la han que participado todos los padres de las alumnas que han asistido a alguna modalidad de ingreso y, en igual número, docentes del Centro de referencia

La investigadora, en el centro, junto a la directora de la tesis y los miembros del tribunal

“El cambio social y educativo reflejado en la Pedagogía Hospitalaria de Castilla-La Mancha: apuntes para una didáctica del tiempo presente” es el título del trabajo realizado por la investigadora de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Belén Sánchez Navalón, que pretende subsanar todo aquello que los pacientes demandan, favorecer la reflexión, así como contribuir al conocimiento de la Pedagogía Hospitalaria y cómo esta puede ayudar, especialmente cuando el ingreso se prolonga en el tiempo. El trabajo, dirigido por la profesora de la UCLM Ascensión Palomares Ruiz, ha sido expuesto recientemente en la Facultad de Educación de Albacete.

La investigación realizada pretende estudiar los beneficios e innovaciones que supone la Pedagogía Hospitalaria para los principales implicados en las unidades de Salud Mental, concretamente en la Unidad de Trastorno del Comportamiento Alimentario (UTCA) del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.

En este sentido, Belén Sánchez plantea la educación inclusiva como solución al problema de este tipo de alumnos. Para ello, analiza por una parte la sociedad y cómo esta tiene conciencia del problema que plantea dicho alumnado, así como sus necesidades, siendo consciente de la adaptación de los objetivos, metodología, actividades, recursos y evaluación para “una mejor realización de nuestra labor como docentes, tanto desde el centro educativo como desde el aula hospitalaria o la atención domiciliaria”.

El trabajo se ha desarrollado durante diez años con una metodología descriptiva, en la han que participado todos los padres de las alumnas que han asistido a alguna modalidad de ingreso y, en igual número, docentes del Centro de referencia. Tras la misma, se ha comprobado que los padres y las personas afectados valoran las mejoras en el comportamiento y autoestima y aprecian la ayuda facilitada por los miembros de la UTCA.

Los docentes evalúan positivamente la información y coordinación con el equipo de Atención Educativo Hospitalaria y Domiciliaria (EAEHD), subrayando que en el grupo-clase existe preocupación y apoyo hacia el compañero ingresado, produciéndose pocos cambios en su metodología. Ambos grupos reconocen que su implicación ha sido buena durante el proceso de ingreso del paciente y, una vez superado, se ha incorporado en su nivel curricular sin grandes problemas.

Igualmente, se evidencia la necesidad y efectividad de la unidad estudiada y se demanda una mayor implicación y formación del profesorado, así como el uso de las TIC, para alcanzar una educación inclusiva de calidad.

Tal y como indica la investigadora, “conocer dicha realidad va a ser fundamental para poder reflexionar y debatir sobre el impacto que produce en los pacientes, sus familias y centros de referencia un ingreso tan prolongado en el tiempo”, al igual que destaca la importancia de analizar cómo el dispositivo de aula hospitalaria se acerca al entorno más próximo y a su centro escolar, dentro del hospital; por ello, “es muy importante la valoración de los propios protagonistas”.

Como especifica la directora y tutora de la tesis, Ascensión Palomares, la atención hospitalaria y domiciliaria se encuentra dentro del programa de atención a la diversidad y en el marco de la escuela inclusiva; por ello, se requiere el conocimiento y la búsqueda de sus orígenes y su evolución posterior para poder comprender y apostar por un futuro más alentador y una verdadera escuela inclusiva para todo el alumnado, sin ningún tipo de exclusiones.

Este estudio, que es fruto de una tesis doctoral, ha sido dirigido por la catedrática de Didáctica y Organización Escolar de la UCLM, Ascensión Palomares, habiendo obtenido tras su lectura la máxima calificación de sobresaliente cum laude. El tribunal ha estado formado por los catedráticos: Isabel Cantón, de la Universidad de León y Francisco Javier Hinojo Lucena, de la Universidad de Granada, actuando como secretario Daniel Garrote Rojas, de la Universidad de Castilla-La Mancha.