Un informe de la UCLM denuncia el impacto ambiental de la mayor mina de uranio de Europa, proyectada en Salamanca

La organización ecologista WWF defiende ante la Comisión Europea la paralización del proyecto

Encina arrancada en la zona donde se ha proyectado la mina

Las investigadoras de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Rocío Baquero y Graciela Gómez Nicola han elaborado el informe que WWF ha presentado ante la Comisión Europea para denunciar el grave impacto ambiental que producirá la construcción, por parte de la empresa australiana Berkeley Energía, de la mayor mina y planta de concentrado de uranio de toda Europa en la provincia de Salamanca. Con esta asesoría científico-técnica, la organización ecologista se opone a un proyecto que destruiría una zona Red Natura 2000 con hábitats únicos y que amenaza gravemente actividades tradicionales como la ganadería de vacuno o el turismo rural y termal.

En virtud del contrato celebrado entre WWF España y la UCLM, las dos profesoras e investigadoras del Departamento de Ciencias Ambientales (Área de Zoología) han valorado los posibles efectos de esta explotación minera de uranio a cielo abierto en la supervivencia a largo plazo de vertebrados acuáticos en la cuenca del río Yeltes, dentro del espacio Red Natura 2000 “Riberas de los Ríos Huebras, Yeltes, Uces y afluentes”, a pocos kilómetros de Retortillo (Salamanca).

De acuerdo con el informe, WWF ha denunciado ante la Comisión Europea que los impactos ambientales más graves e irreversibles de esta mina a cielo abierto no han sido tenidos en cuenta en la Declaración de Impacto Ambiental y suponen la destrucción de una zona Red Natura 2000, con hábitats tan valiosos como encinares, prados y bosques de ribera, que albergan especies amenazadas protegidas a nivel europeo, como el águila real, la cigüeña negra o el galápago leproso.

De esta forma, la construcción de la mina y la toma y vertidos de agua asociados “ponen en grave riesgo la situación del ya alterado río Yeltes”, con aumento de la carga contaminante en parte con riesgo radiactivo, disminución de caudales y alteración morfológica del río. Estas circunstancias podrían llevar también a la extinción a una especie de pez conocida como ‘Sarda salmantina’, presente únicamente en esta zona y que goza de la máxima protección, y a la afección grave a otras especies acuáticas de anfibios y reptiles.

Con esta denuncia, WWF muestra “su total rechazo y oposición a este proyecto” y se suma al trabajo de denuncia y comunicación ya iniciado por la plataforma ciudadana Stop Uranio, EQUO y Ecologistas en Acción. Además de la destrucción ambiental que conlleva el proyecto, la organización considera “muy preocupante” que se haya aprobado un proyecto sin evaluar los riesgos de los residuos radioactivos para la población humana: presencia de polvo y partículas radiactivas en el aire, almacenamiento de residuos radioactivos con riesgos de filtraciones al río o al acuífero o roturas de balsas, entre otros.

Para WWF, “es inexplicable que en España se aprueben proyectos como este por intereses privados y especulativos, con graves impactos ambientales y riesgos sobre la población por la radiactividad, ya que el pueblo de Retortillo se encuentra a tan sólo 2,5 km de la ubicación proyectada para la mina”. En Europa solo hay minas de uranio en la República Checa y Rumanía, habiéndose clausurado todas las minas de uranio en Europa occidental. “Países como Francia o Portugal han abandonado esta actividad minera por su alto impacto ambiental y escasa rentabilidad actual”, recuerdan.

A este riesgo sobre la salud humana se suma la ausencia de justificación económica, ya que la extracción de uranio en la zona “apenas durará 10 años por las reservas existentes”, estiman. WWF alerta de que esta explotación destructiva a corto plazo acabará sin embargo con empleos sostenibles y duraderos de la zona, “unos mil empleos directos entre ganaderos, empleados de un balnerario en el pueblo de Retortillo y empresas y alojamientos de turismo en un radio de 30 km en torno a la mina”.