La UCLM dedica un seminario a la conservación, rehabilitación y transmisión del patrimonio mundial

Concluye mañana en la Facultad de Humanidades de Toledo

Primera sesión del seminario

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) acoge estos días en la Facultad de Humanidades de Toledo el seminario ‘Patrimonio mundial: conservar, rehabilitar y transmitir’, en el que destacados especialistas de varias universidades analizan los mecanismos de protección definidos por la UNESCO en diferentes ámbitos de patrimonio cultural. La actividad, dirigida por los profesores Esther Almarcha y Rafael Villena, coincide con el 30º y el 20º aniversario, respectivamente, de la declaración de Toledo y de Cuenca como Patrimonio de la Humanidad.

Organizado en colaboración con el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha en el marco del proyecto de investigación ‘Patrimonio y restauración del patrimonio monumental durante el franquismo en Castilla-La Mancha’, el seminario dedicó su primera sesión a la contextualización histórica de las intervenciones patrimoniales y a la rentabilidad turística del hecho patrimonial.

En la primera conferencia, el profesor Luis Alfonso Escudero señaló las particularidades que tienen los municipios españoles para entrar en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO debido a una cuestión administrativa territorial “dado que son las comunidades autónomas las que tienen la competencia sobre el patrimonio y esto hace dificultoso la elección de qué propuesta se ha de realizar ante la UNESCO, y más desde que en el 2000 solo podemos realizar una por año”. El profesor dijo que España es un país “privilegiado” en esta lista, “el tercero con más Patrimonio Mundial tras Italia y China” y explicó que el sello de la UNESCO “significa reconocer un valor extraordinario y por ello inserta de manera más favorable el Patrimonio Mundial en las rutas del turismo cultural”. En este sentido, el turismo significa un aumento de los ingresos, por los gastos de los visitantes, y del empleo en los lugares con Patrimonio Mundial. “No obstante, su relación con el Patrimonio es ambivalente porque también conlleva problemas como la congestión, el deterioro, la pérdida de autenticidad y la banalización”, afirmó.

Seguidamente, el profesor Rafael Villena explicó que la aprobación 1964 del Primer Plan de Desarrollo puso en marcha una política económica que dio nombre a una etapa de la Dictadura: el ‘desarrollismo’. “En realidad, todo había empezado años antes, con las primeras medidas rectificadoras de la autarquía y con el Plan de Estabilización de 1959”, afirmó. Villena destacó que este crecimiento “sin precedentes” tuvo en el patrimonio urbano y en el litoral “víctimas fácilmente visibles y todavía hoy reconocibles”. Sin embargo, “hay en el desarrollismo una ambigüedad: frente a los efectos descontrolados de la expansión, el franquismo invirtió en restauración monumental”, dijo. Eso sí, “algunos de los elementos que se pudieron recuperar tenían una importante carga simbólica: castillos y murallas encajaban a la perfección con el espíritu de la Reconquista”, matizó.

La segunda sesión del seminario abordará hoy miércoles los casos concretos del arte mudéjar aragonés y de la ciudad de Toledo de la mano de las profesoras Ascensión Hernández (Universidad de Zaragoza) y Esther Almarcha (UCLM). La iniciativa concluirá mañana con las conferencias de Pilar Mogollón y María Antonio Pardo (ambas de la Universidad de Extremadura), que analizarán, respectivamente, las cuatro décadas de Cáceres como Ciudad Patrimonio de la Humanidad y los itinerarios culturales como nuevas vías de gestión patrimonial en Santiago de Compostela.