La química del reciclaje

Preuniversitarios de toda España aprenden en un Campus Científico de Verano de la UCLM tecnologías para que un material vuelva a ser utilizable

Dos preuniversitarios realizan una práctica en la planta piloto de Ingeniería Química

Las mejores actuaciones son las que conllevan la no generación de residuos, pero si ello es imposible, lo importante es intentar valorizarlos y volver a hacer otros productos. Ese paso requiere de mucha química, en el sentido más amplio de la palabra, pero además en el estrictamente científico ayuda a entender que si bien a esta área del conocimiento “se le atribuyen algunos de los males de la sociedad, también ella ha contribuido a su desarrollo y a la sostenibilidad ambiental”.

Ana María Borreguero, profesora ayudante doctor en Ingeniería Química de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), hace esta reflexión en el vestíbulo del edificio Enrique Costa de Ciudad Real, mientras que a tan solo unos metros de ella, en la planta piloto del centro, un grupo de preuniversitarios aprenden las distintas tecnologías químicas que permiten reciclar materiales de diferente tipología y el fundamento científico de tales tecnologías.

Ellos son siete de la treintena de alumnos de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato de todo el país que durante el mes de julio han participado en el Campus Científico de Verano ‘La Química para el reciclado de materiales’, uno de los cuatro con los que la Universidad regional, a través de su Campus de Excelencia Internacional –CyTEMA, ha participado por vez primera en esta iniciativa nacional impulsada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD), en colaboración con la Obra Social La Caixa.

Entre probetas, pipetas, embudos, alambiques o bombonas y después de haber conseguido por sí sola obtener cartón útil a partir de papel usado, depurar el agua empleada durante el proceso de reciclaje para volver a utilizarla o hacer polímeros biodegradables, Claudia Salete, una joven de Zaragoza que el próximo curso comenzará Bachillerato, ha visto “saltar la chispa” y “curiosidad” por la investigación. Llegó a este proyecto con la idea de que lo más importante en esta etapa de su vida es sacar buenas notas para después poder ingresar en la titulación universitaria que le gusta, y se va “más motivada” aún si cabe para seguir esforzándose por llegar donde quiere y “conociendo el sentido y la importancia de la investigación y de quienes dedican su vida a ello”.

Con ella coinciden el resto de sus compañeros, alcanzándose así el objetivo principal de los Campus Científicos de Verano: ayudar a despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes, y que en el caso concreto de este proyecto de la UCLM tenía como extensión concienciar a los estudiantes de que un material usado puede volver a ser empleado mediante un tratamiento adecuado y ahorrar así recursos al medio ambiente, además de hacerles ver que existen muy diferentes tecnologías para conseguirlo.

La profesora Borreguero, codirectora de este ‘campamento científico’, dice estar sorprendida porque hay alumnos que llegaron al mismo convencidos de la importancia del reciclaje pero desconociendo sus enormes posibilidades. “Aquí se las hemos enseñado”, indica. Además, añade, “les hemos mostrado qué investigamos y cómo lo hacemos en nuestro centro –la Facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, organizadora del proyecto– y les hemos explicado cómo se realiza la difusión científica”.

Precisamente, y tras darse cuenta de que el método científico era su problema, Mauro Ruiz, sevillano de 16 años, no dudó en optar a esta iniciativa nacional, animado por su hermana que ya lo había hecho un año antes, y tras una primera experiencia en una feria científica organizada por la principal plataforma de búsqueda de contenido en internet. “Allí me di cuenta de que no sabía hacer el método científico y en este campus me están enseñando” corrobora ilusionado Mauro, tras advertir que lejos de querer cursar estudios universitarios de ciencias o ingeniería optará por la doble titulación de Administración y Dirección de Empresas y Derecho. Y es que, avisa, “también las Ciencias Sociales y las Humanidades tienen una carga investigadora muy elevada e importante”.

Tras cuatro semanas de intenso trabajo con jóvenes “excelentes, motivados e interesados por lo que hacemos”, -recordar que la nota media de los alumnos que han participado en alguno de los Campus Científicos de la UCLM es de 9,6-, la profesora Borreguero confía en que muchos de los jóvenes que por ellos han pasado pueblen en un futuro los laboratorios de instituciones y empresas, buscando nuevas fórmulas que ayuden al progreso y la mejora de la calidad de vida de la sociedad.