Estudiantes de la UCLM profundizan en las aplicaciones clínicas de las células madre

La catedrática de la Universidad de Valladolid Ana Sánchez García dictó una conferencia en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica

La catedrática Ana Sánchez García durante su intervención

La catedrática de la Universidad de Valladolid Ana Sánchez García dictó una conferencia sobre la terapia celular dirigida a estudiantes de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). En su intervención, enmarcada en los III Seminarios de Investigación en Biomedicina y Biotecnología, indició en el origen, los tipos y las aplicaciones clínicas de las células madre.

La medicina regenerativa ha surgido como una nueva disciplina médica impulsada fundamentalmente por los conocimientos sobre las células madre y su capacidad de convertirse en células de diferentes tejidos. En los tiempos más recientes, las investigaciones en células madre embrionarias y/o pluripotentes inducidas (IPS) ha sido fuente de desarrollo e inspiración para los científicos. Sin embargo, los problemas bioéticos y de compatibilidad de las primeras y la falta de bioseguridad en el control de la proliferación de ambas han retrasado su aplicación terapéutica.

Según explicó la catedrática en su conferencia, las aplicaciones terapéuticas han sido, de momento, protagonizadas por las células madre adultas, con las que se trabaja precisamente el Grupo de Medicina Regenerativa y Terapia Celular de la Universidad de Valladolid, ubicado en el Instituto de Biología y Genética Molecular. Este grupo, del que es responsable Ana Sánchez García, desarrolla utiliza y cultiva células madre del propio organismo que se utilizan para reparar los órganos lesionados y recuperar su función.

Las células madre adultas del propio paciente evitan los problemas de bioseguridad y compatibilidad, por lo que la investigación clínica se ha centrado ellas. “Se trata de células semidiferenciadas, que se quedaron rezagadas en los tejidos durante el desarrollo embrionario y que, durante la vida adulta, se multiplican permitiendo el crecimiento y renovación de los órganos y tejidos”, señaló la catedrática.

Entre las enfermedades en las que se investigan posibles beneficios de la terapia celular se encuentran las cardiovasculares, osteoarticulares, cutáneas y las lesiones de la córnea de varios orígenes que originan la ceguera corneal.