Estudiantes de Bioquímica asisten a una conferencia sobre lesiones medulares

Ofrecida por el investigador del Hospital Nacional de Parapléjicos Juan de los Reyes Aguilar

Momento de la conferencia

El jefe del grupo ‘Neurofisiología Experimental’ del Hospital Nacional de Parapléjicos, Juan de los Reyes Aguilar, visitó la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) para ofrecer a los estudiantes de Bioquímica la conferencia ‘Reorganización funcional de la corteza somatosenosorial después de una lesión medular’. En su exposición, el doctor afirmó que la reorganización cortical después de una lesión medular “es un fenómeno heterogéneo, que está compuesto por diferentes procesos fisiológicos que afectan a las sinapsis corticales de diferente forma en distintos periodos de tiempo desde el momento de la lesión”.

En su conferencia, inscrita en el los III Seminarios de Investigación en Biomedicina y Biotecnología de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica, Juan de los Reyes Aguilar explicó que la lesión medular es un daño del sistema nervioso central cuyo efecto más evidente es la parálisis de la musculatura voluntaria que queda por debajo del nivel de la lesión. “Sin embargo, una lesión medular supone también un daño para el cerebro por dos razones: 1) se dañan los axones de las neuronas que van desde las estructuras del cerebro hasta los niveles espinales inferiores al nivel de lesión; 2) el cerebro deja de recibir la información sensorial que se origina en la piel, los músculos, tendones y órganos internos de las zonas del cuerpo afectadas por la lesión”, dijo.
El bloqueo crónico de información sensorial origina problemas en el cerebro que afectan a la salud, como el dolor neuropático y el miembro fantasma. El doctor afirmó que el mecanismo fisiológico que subyace a estas patologías es desconocido, y puede tener origen en diferentes estructuras cerebrales. “En este sentido, la estructura más estudiada es la corteza cerebral por su importancia en el proceso de integración y percepción sensorial. Por tanto, nuestro trabajo está centrado en estudiar los cambios fisiológicos que sufre la corteza cerebral después de una lesión medular”, señaló.
También describió el trabajo de laboratorio que dirige en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde estudian la fisiología de las neuronas de la corteza cerebral de las regiones corticales que reciben información sensorial desde las extremidades superiores e inferiores. “Obtenemos el registro electrofisiológico de las neuronas de la corteza cerebral en condiciones control y después de una lesión medular a nivel torácico. Y se realiza una comparación entre la actividad neuronal de la corteza no dañada (correspondiente a las extremidades superiores) y la corteza dañada por la lesión (correspondiente a las extremidades inferiores), así como un seguimiento del curso temporal de los cambios fisiológicos que ocurren desde los primeros minutos hasta tres meses después de la lesión”, explicó.
Los resultados de esta investigación, según el doctor De los Reyes, mostraron que inmediatamente después de una lesión medular se produjo un cambio en la actividad espontánea de la corteza cerebral, y al mismo tiempo las respuestas fisiológicas que se registran en la zona intacta (sana) de la corteza cerebral aumentaron su magnitud, cuyo efecto se extendió a la zona desaferentada por la lesión (sin entrada sensorial directa).
Otra de las líneas de investigación es la evolución temporal de las respuestas corticales a la estimulación de la región intacta después de lesión medular. El investigador explicó que se programaron grupos experimentales en los que se obtuvieron registros en diferentes ventanas temporales (1 semana, 1 mes, 3 meses) después de la lesión medular. “Los resultados mostraron que las respuestas corticales se incrementan durante la primera semana y posteriormente descendieron hasta los niveles control, indicando una dinámica no lineal de los cambios corticales. Además, cuando en los mismos experimentos se aplicó una estimulación periférica de alta frecuencia los resultados mostraron que las propiedades sinápticas cambiaron en las neuronas de la corteza somatosensorial desaferentada”, dijo.