El experto en innovación docente Raúl Bermejo defiende en la UCLM una metodología lúdica a edades tempranas

El autor de ‘Ser maestro’ mantiene una charla-coloquio con estudiantes de la Facultad de Educación de Ciudad Real

Raúl Bermejo, acompañado de la decana de la Facultad de Educación de Ciudad Real, Rosario Irisarri

Raúl Bermejo, docente y experto en innovación educativa, ha defendido hoy en la Facultad de Educación del Campus de Ciudad Real trabajar con una metodología lúdica en la etapa de Infantil y atender al desarrollo madurativo del niño. Bermejo, que ha mantenido un encuentro con alumnos del centro de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha recordado que un maestro no es sólo aquel que enseña, sino también el que aprende.

El profesor de Educación Infantil y Primaria Raúl Bermejo, autor de El juego infantil y su metodología, Thinks for kids y su obra más reciente, Ser maestro, ha mantenido hoy una charla-coloquio con alumnos de la Facultad de Educación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el Campus de Ciudad Real durante la que ha reflexionado sobre el cambio que ha sufrido el concepto de ser maestro en los últimos años. Para Bermejo, “un maestro es la persona que se levanta todos los días, enseña, educa y aprende”, atrás queda la figura de quien sólo enseña, porque “la sociedad avanza y nosotros también aprendemos diariamente”.

Bermejo, experto en innovación docente, ha asegurado que la “vocación” y la “empatía” son cualidades que siempre deben ir ligadas al maestro, sin olvidar que “siempre habrá gente que juzgue antes de conocer, que habrá maestros que gusten más y otros menos, y que todo docente debe saber qué sienten y piensan sus alumnos en todo momento”.

A lo largo de su encuentro con futuros docentes, Raúl Bermejo, que ha estado acompañado por la decana de la Facultad de Educación de Ciudad Real, Rosario Irisarri, ha defendido una “metodología lúdica” a edades tempranas y ha dicho que con “constancia y trabajo se consiguen muchas cosas”.

En este punto, Bermejo ha reflexionado sobre el concepto “equivocado” y “poco valorado” que la sociedad tiene del maestro y ha criticado la “obsesión” de los padres porque los niños aprendan los contenidos académicos cuanto antes, dejando a un lado las emociones y los valores, aspectos “fundamentales” en el desarrollo del niño. “Estamos tan obsesionados en que los niños aprendan a leer y a escribir cuanto antes, que no atendemos a su nivel de desarrollo, cuando eso es lo realmente importante”.

En su último libro, Ser maestro, reflexiona sobre estas cuestiones y expone casos y experiencias propias en las que muestra una forma distinta de hacer las cosas en el aula.