Científicos de la UCLM darán soporte meteorológico a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018

Acuerdo entre el grupo de investigación ‘Ciencias de la Tierra y del Espacio’ (CITE) y la Agencia Meteorológica Coreana (KMA)

La vicerrectora y el profesor Tapiador con los responsables de la KMA

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), a través del grupo de investigación ‘Ciencia de la Tierra y del Espacio’ (CITE), ha cerrado un acuerdo con la Agencia Meteorológica Coreana (KMA) para ofrecer soporte meteorológico a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018, que se celebrarán en PyeongChang (Corea del Sur). Será la primera vez que una universidad española se integre en el equipo científico meteorológico de unas olimpiadas.

El acuerdo, firmado en el Campus de Toledo por la vicerrectora de Internacionalización y Formación Permanente, Fátima Guadamillas, articula la participación de la UCLM en el equipo científico que realizará las tareas meteorológicas de la próxima olimpiada de invierno. El grupo investigador CITE, que lidera desde la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de Toledo el profesor Francisco J. Tapiador, será el encargado de llevar a cabo las tareas de observación y de predicción meteorológica junto con la Agencia Meteorológica Coreana (KMA), la agencia pública ‘Environment and Climate Change Canada’ y la NASA.

En virtud del acuerdo, la UCLM proporcionará su tecnología y sus conocimientos para mejorar los pronósticos del tiempo en deportes que, como los saltos de esquí, requieren de unas observaciones y unas predicciones muy precisas. “En este sentido, tanto el radar polarizado de la UCLM, el T-Rex, como la experiencia en climatología y modelos de la precipitación del CITE han sido claves para la firma del acuerdo”, explica el profesor Tapiador.

Medida global de la precipitación (GPM)

El grupo CITE de la UCLM colabora activamente con la NASA desde hace más de una década en el marco del proyecto de medida global de la precipitación (GPM en sus siglas en inglés). Esta misión espacial, cuyo satélite principal fue lanzado en Japón en febrero de 2014, mide con precisión la lluvia en todo el mundo, pudiendo distinguir entre precipitación sólida (granizo, nieve, graupel) y líquida. Entre sus usos se incluye la planificación hidrológica, la gestión de riesgos naturales, las energías renovables y la agricultura.